29 JUL 2014 | NOTA DE INTERÉS

Amar lo que se hace

Es una de las fórmulas más efectivas de conseguir el éxito.

Un gran número de personas comienza la semana laboral de manera desganada. Ven su responsabilidad como si fuese una cruz que debiesen cargar de forma resignada. Ellos enfrentan el trabajo sin una pisca de entusiasmo e inspiración. Frases se repiten en sus cabezas: no disfruto de esto, desearían estar haciendo algo diferente, si pudiera me iría ahora mismo, si no tuviera tantos compromisos económicos terminaría con todo ya… Este hecho es el reflejo de que no se está haciendo lo que se quiere, frente a esto lo más sano es generan cambios; comenzar a querer lo que se hace, si bien esta frase puede resultar repetida el interiorizarla es la clave para lograr que cada día sea más llevadero.

Es una realidad que los días están más llenos de actividades obligatorias, rutinarias y en menor nivel hay acciones que ofrecen satisfacción y gozo. El acto de levantarse cada mañana, afrontar las responsabilidades resulta un real esfuerzo para los que no aman lo que hacen, desde ese momento lo que viene en el transcurso de la jornada no puede ser mejor, ya que la disposición es negativa.

Es un hecho que el hombre tiene que cumplir con el deber, el cual muchas veces se aleja del querer, lo peor que se puede hacer es revelarse ante eso y actuar de manera desanimada y negativa, porque esto no hará que la realidad cambié sino que sea más dura y poco feliz.

El estar con mala disposición, poca energía y nula motivación se refleja en los deficientes resultados al momento de realizar el trabajo, por eso, muchas empresas no logran la excelencia en temas de productividad y calidad.

Es importante saber luchar por las coas que se quieren y asumir que el tiempo es limitado, de modo que no es bueno malgastarlo realizando tareas que no son del agrado o viviendo una vida que es insatisfactoria. No es bueno quedarse detenido en el dogma y conformarse con lo que se tiene sin generar cambios, ya que sino se va a realizar una transformación, lo más sano es comenzar a realizar las tareas de manera profesional y con buena disposición.

En una realidad que cuando se ama lo que se hace, se refleja en pasión, energía y motivación para seguir adelante. Esto es algo que se irradia y se ve en los resultados. Asimismo, solo queriendo el trabajo se tendrá la perseverancia necesaria para sobrellevar las dificultades del camino, la capacidad aprender e innovar de manera permanente.