12 FEB 2014 | ARTÍCULO

Alimentación saludable en el trabajo

La alimentación es parte importante en cómo los trabajadores responden a sus tareas diarias. 

Cortesía / Revista HSEC MAGAZINE, EMB

El concepto alimentación saludable se ha hecho cada vez más recurrente entre las empresas que han detectado en la ingesta de alimentos de sus trabajadores un foco donde mejorar, considerando beneficios en el rendimiento, prevención de accidentes, prevención de fatiga y bienestar general de los trabajadores, ya que está fuertemente ligada al funcionamiento biológico del organismo. 

Las jornadas extensas de trabajo, la duración de los traslados, la dificultad de poder adquirir alimentos saludables por falta de locales o el costo, la ansiedad, el estrés, la duración breve del tiempo para almorzar, las preferencias alimentarias inadecuadas, entre otros, son algunas de las razones recurrentes en cuanto a los factores que imposibilitan una alimentación adecuada en el trabajo.

Pero, ¿qué se entiende por alimentación saludable en el trabajo? De acuerdo a Astrid Caichac, Nutricionista de la Dirección de Asistencia Técnica del INTA, “debe ser aquella que entregue las calorías necesarias según el tipo de actividad o desempeño, con un aporte equilibrado de nutrientes y líquidos, además de distribuirlo en horarios y cantidades que aseguren un suministro permanente de estos para mantener las funciones corporales en óptimas condiciones”. Asimismo, para Carlos Munizaga, Gerente Comercial de Servicios Gastronómicos Génova, empresa que presta servicios de alimentación saludable, el concepto debe incluir algunos elementos importantes que resume “en que las empresas cuenten con un lugar definido y acondicionado para que los trabajadores consuman los alimentos, alimentación balanceada y además sistemas o acciones que permitan realizar mediciones”.

Los especialistas en la materia analizan que este tema debe ser visto como un cambio cultural, donde se deben crear nuevos hábitos de alimentación, los que muchas veces pueden ser difíciles de aplicar. De acuerdo a Evelyn Muñoz, Nutricionista y Académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), el cambio y respaldo a esta forma de alimentación debe ser emanada desde el empleador, “considerando facilitar los tiempos suficientes para una adecuada alimentación, y que los alimentos disponibles en el casino entreguen alternativas saludables”. 

Si bien, la ley no obliga al empleador en materia de alimentación, la profesional del INTA recomienda que él debe hacerse cargo de establecer políticas de alimentación saludable, que se traduzcan en una oferta adecuada en calidad, cantidad y horarios. “Además, debe ser capaz de generar oportunidades, actividades y espacios de comunicación a sus empleados y su grupo familiar, educando y motivando a los trabajadores a elegir y exigir una alimentación acorde a su tipo de desempeño y sus características individuales”, argumenta.

De acuerdo a la profesional de la UNAB una dieta saludable debe incorporar frutas, verduras, lácteos bajos en grasa saturadas, cereales en cantidades adecuadas (ej.: galletas sin relleno, pan, arroz, fideos, entre otros) y alimentos con bajo o nulo contenido de azúcar”. En esta, es importante, según Muñoz, desayunar diariamente (ideal antes de salir de la casa), no pasar más de 4 hrs sin comer (si el almuerzo es por turnos y no se puede evitar el lapso de tiempo prolongado entre cada comida, agregar una colación saludable) y al horario de once evitar el té o el café solo o con dulces y reemplazarlo, por ejemplo, por un yogur descremado con fruta o avena llevados desde el hogar. 

Las fuentes coinciden que en este punto es indispensable el asesoramiento de profesionales del área que indiquen los lineamientos correctos, evitando guiarse por mitos y dietas de moda que pueden tener efectos perjudiciales a la salud.

Educación en la ingesta de alimentos adecuados

En palabras de Carlos Munizaga, cualquier acción relativa a implantar una alimentación saludable en el trabajo va de la mano con una educación al respecto. “Es clave que los lineamientos tengan este respaldo, se debe acompañar de una ‘evangelización’ del tema, mediante charlas y otras actividades para entregar educación a los colaboradores de por qué es necesario alimentarse de tal manera, e indicar claramente los beneficios que obtienen”. Evelyn Muñoz se refiere a los beneficios e indica que no hay que “olvidar que ingerimos alimentos para nutrirnos y lograr que nuestro organismo funcione de forma correcta. En base a esto, si se cambian los malos hábitos alimentarios se verán los beneficios en el ánimo, el sueño, la atención, la memoria, la capacidad física, la autoestima, todo lo que contribuirá a un impacto importante en la salud”. Agrega que para que esto sea efectivo es necesario crear hábitos “lo que significará gran fuerza de voluntad y constancia, ya que tomar un nuevo hábito requiere al menos dos semanas, realizando la acción de forma repetida para que se desarrolle”.