01 JAN 2016 | Nota de interés

Ventajas de crear una empresa cuando la economía es incierta

En tiempo de crisis, también se puede emprender.

Algunos emprendedores esperan el mejor momento para arrancar sus proyectos, considerando que la economía se encuentre estable, para que el mercado los reciba y sus productos se vendan rápidamente; mientras que otros, se arriesgan cuando hay crisis.

La crisis es una etapa de oportunidades; es cuando las empresas deben evaluar su desarrollo, afianzar a sus clientes y ser pacientes. Un emprendedor que se desarrolló durante el tiempo de calma está propenso a que -ante la presión-, no sepa cómo llevar a flote su empresa; sin embargo, un emprendedor que decidió impulsar su proyecto cuando los tiempos financieros no eran óptimos, sabe mantener la calma, invertir con prudencia, comprar sólo lo necesario y principalmente ahorrar.

Una ventaja de la crisis es que la competencia disminuye, pues muy pocos se animan a crear una compañía o poner en marcha una idea, lo cual abre un mundo de posibilidades para aquellos empresarios que buscan canales para dar a conocer sus productos.

Naturalmente, la crisis no permitirá que los negocios avancen rápidamente, sin embargo, serán pasos firmes que a la larga serán más certeros que aquellas empresas que crecen como la espuma y de la misma manera desaparecen. Existen características que harán diferentes a los emprendedores que nacen en tiempos de crisis, contra aquellos que edificaron cuando había números positivos:

1.- Son más conscientes de la importancia de los clientes y por lo tanto, les brindan una atención más personalizada.

2.- Se mantienen atentos a los cambios económicos globales, e invierten sólo cuando es necesario.

3.- Analizan la situación antes de gastar, toman en cuenta todas las variantes, antes de decidir.

4.- Toman en cuenta los cambios del mercado al que van dirigidos y se mantienen innovando.

Por lo anterior, un emprendedor que se decidió a invertir en tiempo de crisis ya ha pasado por lo peor, conoce el mercado, se arriesga con precaución, reconoce la importancia de los cambios y por lo tanto será más tolerante a los retos que deba enfrentar durante su desarrollo hacia el éxito.