06 JUN 2013 | NOTA DE INTERÉS

Ser un buen jefe

Estar a cargo del personal conlleva mucha responsabilidad, ya que el desempeño de esta labor es esencial para alcanzar el éxito de una empresa.    

Es común que las personas que están a cargo de las jefaturas sean vistas como los “personajes” villanos por parte de los empleados, esta situación no es algo favorable para el desarrollo de las labores, ya que tener un figura que proyecte cosas negativas al mando de una compañía solo hace que exista un ambiente poco grato, el cual perjudica el escenario laboral y por consiguiente se refleja en la productividad de la empresa.

Antes se pensaba que el jefe debía proyectar una imagen lejana, de seriedad, de persona casi intocable, al que se le debía respetar por sobre  todo y en muchos casos hasta temer, pero esto dista mucho de la visión que hoy  existe de cómo llevar de manera correcta una jefatura. Un buen jefe es el que sabe fidelizar a los subordinados, tarea muchas veces complicada de llevar a cabo.

Uno de las grandes tareas a realizar es ganarse el respeto de las personas a través del ejemplo. Es notorio cuando en una empresa existe un jefe que se interesa por el desarrollo profesional de todos sus colaboradores. El ánimo y la actitud de los empleados cuando se sienten valorados y respetados es positiva.

Cuando existe un buen jefe se percibe, porque éste sabe guiar a los empleados hacia un fin común, usando el respeto y la empatía. De este modo se crea un ambiente grato donde el acatamiento nace a raíz del respeto y compromiso, el cual se entrega desde la jefatura hacia abajo, de este modo en la empresa se logra un fin común en beneficio de la producción y ambiente laboral.

Muchas veces se confunde el termino jefe con el de líder, lo que está mal, ya que el primero es otorgado por un tema netamente de jerarquía, mientras que un líder podría ser cualquiera dentro del equipo de trabajo. Sería ideal que las empresas contaran con jefes que cumplieran con las características de los líderes, ya que esto haría que de manera inherente los empleados lo siguieran.

Consideraciones para ser un buen jefe

• El jefe que actúa de manera correcta  tiene la capacidad de organizar sus labores y la de los demás, explotando las capacidades propias y la de otros. Logra descubrir de cada persona sus mayores fortalezas y debilidades, así coloca al personal pertinente el puesto indicado.

• Un buen jefe es el que apoya las metas personales de los empleados, él comprende que cada trabajador debe desarrollarse y no quedarse estancado en términos económicos y laborales.

• Un buen jefe es capaz de otorgar libertad y autonomía a los trabajadores que están a su cargo para manejar el negocio.  Un jefe que esté al acecho de los empleados solo inspirará odiosidad. Lo aconsejable es crear el lazo de confianza donde se cumplan con las metas requeridas por medio del mutuo compromiso con la empresa.

• Un buen jefe sabe retribuir, entregando salarios justos para tener a los trabajadores contentos.

• Un buen jefe es capaz de capacitar y crear nuevos líderes dentro de la misma organización.

• Un buen jefe protege a sus empleados, él es capaz de asumir las responsabilidades por metas no logradas o trabajos mal hechos. Trabaja en conjunto con el equipo.

• Un buen jefe posee la capacidad de comunicación; delega de manera correcta, no usa los gritos, ni un tono golpeado para hacer que la gente produzca.. 

• Un buen jefe actúa de manera correcta, llega a la hora, muestra interés, compromiso, responsabilidad, educación, en términos simples; predica con el ejemplo.