11 AUG 2016 | Artículo de interés

Oniomanía: obsesión por las compras

Cinco síntomas para detectarla.

Realizar compras a muchas personas les puede generar un gran bienestar, además de causar emoción y satisfacción, son un aliciente para premiarse. Sin embargo, existe gente que compra de forma desmedida, excediendo sus propios límites tanto emocionales como económicos.

El siglo pasado, se acuñó el término “Oniomanía”, que proviene de las raíces griegas onios “lo que está en venta”, y mania “locura”. Generalmente a esta patología se le conoce como “adicción a las compras” o “compras compulsivas”.

Específicamente, esta manía hace referencia a la falta de control frente al consumo, un trastorno que en su forma más grave afecta a entre el 3% y el 7% de la población, según diversos estudios.

Para prevenir o identificar este mal, es importante tener en cuenta estos cinco síntomas:

1.- Impulsos desmedidos. Una persona con el padecimiento siente una emoción extrema al comprar, que excede los niveles de felicidad y rebasa las barreras de la razón. Esto se ve reflejado en compras sin sentido.

2.-Necesidades emocionales. Aunque puede variar dependiendo el comprador, algunos factores que pueden influir para las compras desmedidas pueden ser personas con baja autoestima, falta de autocontrol, inseguridad, propensión a la fantasía, solitarias o depresivas.

3.- Sentimiento de culpa. Tal como sucede con las adicciones, los pacientes con esta afectación tienen la sensación de haber cometido un error, pero una vez que la superan, vuelven a caer en la adicción, convirtiendo estas acciones en un círculo vicioso.

4.- Problemas físicos. Por ser un problema psicológico, y generalmente una adicción, es común que los compradores compulsivos pierdan el sentido del tiempo, pasen muchas horas comprando, dejando a un lado sus necesidades físicas, en ocasiones dejan de comer, o descuidan su persona.

5.- Deterioro en las relaciones personales. Cuando las personas alrededor se dan cuenta que el afectado está teniendo problemas para controlar sus impulsos de compra, es común que los consumidores empiecen a tener problemas por sentirse acusados y hasta envidiados, provocando fracturas en las relaciones interpersonales.

Cabe hacer mención que el tratamiento para superar esta afección es a través del control de impulsos, principalmente al momento de ingresar a una tienda. Es necesario identificar aquellos impulsos que no son razonados y enfocarse sólo a comprar lo necesario, si el autocontrol no funciona, es momento de pedir ayuda profesional.