09 JUL 2013 | NOTA DE INTERÉS

Líder en el trabajo

Los líderes positivos son aquellas personas integras que sobresalen de manera natural, recibiendo la admiración del entorno.

Dentro de la sociedad al igual que en el mundo animal existen seres que se destacan como líderes de la “manada”  por sus cualidades o habilidades sobresalientes. En el ambiente laboral se valora mucho al empleado que es líder positivo porque le hace bien al entorno.

Una de las cualidades que poseen los líderes positivos es que comprenden las necesidades colectivas para adaptarlas a un planteamiento general, en busca del bien común. Se señala que un buen líder es firme al momento de tomar decisiones, posee mente fría a la hora de actuar, así mismo sabe escuchar a todos los compañeros de labores sin minimizar por cargos u oficios, tomando las ideas que sean de provecho para llegar al mejor consenso.

En época de conflicto laboral es donde más se puede identificar a un líder, ya que él sabe moverse de manera correcta en situaciones de adversidad. En las empresas los empleados que son líderes positivos rápidamente sobresalen a los ojos de los superiores, lo que hace que califiquen rápidamente como jefes.

Al estar a cargo de un personal el líder positivo debiese caracterizarse por poseer un buen nivel de comunicación, de anticipación, también, manejar las emociones que lo hacen ser empático. Por ejemplo: puede ser flexible con los permisos, siempre que sean responsables y terminen las labores en los plazos requeridos. Al momento de delegar funciones, su tono es resuelto, amable y educado con todo el personal; en ningún caso alterado.

Características de un líder positivo

Responsable: Da el ejemplo con sus actos: llega a la hora y cumple con el trabajo solicitado.

Organizado: Realiza con orden sus tareas, lo que es muy importante, ya que si no fuera así; provocaría un caos en el equipo que lo sigue.

Honesto: Habla con la verdad, no oculta a su equipo las situaciones que pasan en la oficina. De este modo crea un ambiente de confianza y lealtad.

Transmite la pasión: Muestra entusiasmo y le pone amor a las tareas que realiza.

Escucha: Sabe poner atención y dar tiempo cuando se lo piden, genera retroalimentación.

Conoce al equipo: A los empleados no los ve como números, los considera personas que hacen que el trabajo final sea posible.

Empático: Es integro, posee un gran sentido de justicia.