19 JUL 2013 | NOTA DE INTERÉS

La Responsabilidad Social Empresarial

Las empresas de hoy apuntan a ser lugares que se preocupan de manera integral de los trabajadores y del entorno de éstos.

En términos simples, se puede definir la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como el aporte al desarrollo humano sostenible que hacen las empresas por medio del compromiso y la confianza que prestan éstas a sus trabajadores, familiares y comunidad en general. Para complementar esta definición, Peter Drucker, señaló “no hay empresas exitosas en comunidades deterioradas”.

El motivo inspirador de la responsabilidad social viene del Pacto Mundial impulsado por la Organización de las Naciones Unidas, (ONU) cuya finalidad es promover la creación de una ciudadanía corporativa global que convenga intereses económicos y sociales.

En 1999, durante el Foro Mundial de Davos, fue dado a conocer el término RSE. Las compañías y organizaciones que se adhieren deben cumplir con principios de responsabilidad social agrupados en cuatro áreas: derechos humanos, condiciones laborales, medio ambiente y anticorrupción.

Si bien existen guías, lineamientos y estándares que sirven de referencia, debido a su naturaleza, no hay reglas absolutas que rijan la Responsabilidad Social Empresarial. Es así como cada empresario, según su juicio personal, acata la RSE. Países como Inglaterra y Dinamarca poseen ministerios dedicados al asunto.

A simple vista es posible identificar algunas de las características intrínsecas de una organización socialmente responsable:

Clientes y consumidores: Las compañías informan de manera transparente qué es y para qué sirve lo que ofrecen a los consumidores.

Medio ambiente: Razonan cómo se ve afectado el medio ambiente en términos ecológicos con actividad de la empresa. Trabajan en medidas que aminoren lo más posible el daño ambiental

Legalidad: Respetan los derechos de los trabajadores y velan por el cumplimiento de las leyes laborales.

Competencia: Se trabaja con la colaboración entre organizaciones del mismo sector para lograr objetivos reales y sostenibles a través del tiempo. 

Trabajadores: Respetan las buenas prácticas laborales, ya sea desde los derechos de trabajadores, como de políticas de la empresa para proporcionar oportunidades de desarrollo profesional, empleo de calidad, igualdad de oportunidades, conciliación de la vida laboral y personal, seguridad, salud, estabilidad laboral entre otras.