11 MAR 2016 | Entrevista

La fórmula para emprender y tener éxito

"Queremos que la experiencia que viven los comensales no sea sólo llegar a comer, también que conozcan la cultura de cada lugar y nuestra dedicación en el negocio”: La Churrasquería.

Emprender es un reto que pocas personas aceptan; lanzarse a abrir un negocio nuevo no sólo implica tener la disposición, el tiempo y los recursos, también se requiere de una buena idea que a la larga se convierta en un plan exitoso. Los proyectos pasan por diversas etapas, pero las tres que definirán su destino son: contemplación, preparación y ejecución.

La etapa de contemplación consiste en idealizar el proyecto, tener en mente qué se va a llevar a cabo, las posibilidades que conllevan y los problemas que probablemente se tendrán que enfrentar; en la preparación es necesario investigar más acerca del mercado,  pensar cómo se introducirá el producto o servicio y de qué manera marcará un referente entre todo lo que ya está establecido; y por último, la parte más complicada, efectuar la ejecución, que significa empezar a trabajar.

Así surgió La Churrasquería, un restaurante argentino establecido en Bogotá, que en sus inicios, era un local muy sencillo en donde se vendían cortes de carne, y poco a poco han agregado otros servicios y toques de la cultura argentina. Este lugar fue creado por Gerardo Ávila, quien vio en la comida de otro país la posibilidad de ganarse la preferencia de los consumidores.

El dueño asegura que desde siempre tuvo la inquietud de abrir un restaurante, entonces pensó en  montar su propio negocio, en donde tuviera un rinconcito de Buenos Aires. El primer emprendimiento le dejó tan buenos resultados que actualmente ya cuenta con tres establecimientos.

“Tengo tres restaurantes diferentes y cada uno está enfocado hacia un tipo de comida, el argentino que es La Churrasquería, el mexicano llamado El Tianguis y un peruano cenominado Manya Bistró. Lo que siempre hemos buscado es que el servicio no sea sólo replicar comidas o recetas, sino dar un extra, por ejemplo basarnos en la parte cultural. Queremos que la experiencia que viven los comensales no sea sólo llegar a comer, sino entender también un poco de la cultura de cada lugar y que la dedicación de nosotros en el negocio se note”.

Gerardo Ávila aseguró que cuando la gente entiende la elaboración y la historia de lo que se está comiendo, cuando sabe la tradición y cultura, se interesa mucho más por descubrir y regresa porque se siente como en casa. Afirmó que siempre tratan de investigar lo más que se pueda de la cultura de la ciudad, con la finalidad de que cuando lleguen los clientes y pregunten sobre algún platillo, puedan responder y ofrecer una atención más directa.

“El acercamiento con el cliente se da todo el tiempo, desde el menú en donde viene un poco de historia del restaurante, la plática con los meseros, y la curiosidad en los clientes genera que pregunten sobre la comida. Por eso, me he interesado muchísimo en la cultura, poder viajar por las regiones, aprender cosas nuevas, traerlas al restaurante y enseñarlo a los clientes”.

Para finalizar, el dueño de La Churrasquería comentó que el camino del emprendimiento es agradable, más si va acompañado del descubrimiento, la investigación y una afinidad cultural, que la experiencia de ir a comer a otro sitio sea siempre diferente; no solamente presentar comida, sino dar nuevos platillos, un mejor servicio, que sea una experiencia integral que haga volver al cliente.