17 FEB 2016 | Artículo destacado

Innovación disruptiva: el principio del fin

El riesgo de las grandes empresas que se niegan a renovarse.

El término Innovar tiene un fuerte impacto, se utiliza en ámbitos económicos, empresariales, educativos y hasta de marketing; entre las acepciones que se le atribuyen surge la Innovación Disruptiva.

Este fenómeno aparece cuando nuevas empresas ven la oportunidad de desplazar a compañías ya asentadas, condenándolas al fracaso, empleando ideas sencillas, convenientes y accesibles, que transforman por completo una industria, generando otra totalmente nueva, mediante una propuesta fresca y diferente.

En muchos casos, las grandes empresas trabajan en una estrategia sostenible, buscan la consolidación en el mercado, olvidándose de implementar novedades en sus servicios, dejando a un lado los requerimientos del público; y en el caso de las nuevas empresas, a fin de competir contra una tecnología dominante, buscan soluciones sencillas y eficaces ocasionando que las empresas que están en el puntero fracasen a pesar de hacerlo “todo bien”.

El conflicto se genera cuando las decisiones que los directivos han tomado -y que en sus inicios resultaban un éxito-, empiezan a ser rutinarias, porque ofrecen tecnologías o productos tan sofisticados y complejos que sus clientes se rinden ante objetos más sencillos, con precios accesibles y que sean fáciles de utilizar.

Este tipo de innovación es común en compañías que trabajan con tecnología y que regularmente sacan al mercado nuevos productos. Para dar un panorama más claro de este tema, se presentan a continuación tres sectores que ejemplifican perfectamente el cambio.

Telefonía móvil: cuando se creía que no había una manera más sencilla de acercarse a una persona con distancias y latitudes distintas, surgió el teléfono celular, que además de tener la posibilidad de comunicarse y ser localizable en cualquier sitio, revolucionó la comunicación y eliminó el servicio fijo que por muchas décadas había gobernado.

Industria  fotográfica: la empresa Kodak estuvo por 100 años al frente de la industria fotográfica, sin embargo, no aceptaron la posibilidad de que el ámbito digital se aproximaba. Con la creación, distribución y creciente demanda de fotografía digital, el emporio creado por la marca estadounidense se vino abajo, y terminó con la compañía.

Películas on line: la industria de renta de películas vió su fin cuando llegó al mercado Netflix, una compañía que tenía en la web películas de cualquier género, en cualquier horario sin tener que pagar por cada renta y regresarlas al siguiente día.  Actualmente, empresas dedicadas a la renta de films han quebrado o han tenido que transformar su manera de acercarse al cliente.

Por lo anterior, resulta imperante desarrollar ideas para cambiar la industria, con la finalidad de sorprender al consumidor,  tomar decisiones que nadie se espera y escuchar lo que el mercado demande; la fórmula principal es utilizar creatividad y nunca dejar de innovar.