14 AUG 2013 | NOTA DE INTERÉS

Europa y Estados Unidos se lanzan a la conquista del cerebro

Los proyectos “The Human Brain” y “Brain Map” harán avances sustanciales, pero es dudoso que consigan su principal objetivo.

Cortesía / Revista Rumbo Económico 

Hace unas semanas se anunciaron los dos proyectos "Flagship" de la Comisión Europea, uno de los cuales se centra en un desafío significativo dentro la investigación científica: el Cerebro Humano (The Human Brain). Por otra parte, Estados Unidos ha anunciado su proyecto "Brain Map” ("Mapa del Cerebro"). ¿Quién va a tener éxito? Probablemente ambas iniciativas harán avances sustanciales, pero es dudoso que el objetivo final de obtener un mapa detallado del funcionamiento del cerebro se pueda lograr. 

Hace unas semanas se anunciaron los dos proyectos "Flagship" de la Comisión Europea, aprobados con la intención de que se conviertan en símbolos de la investigación europea.

Uno de ellos se centra en un desafío significativo dentro la investigación científica: el Cerebro Humano (The Human Brain). Financiado con más de mil millones de euros durante los próximos diez años, en un momento de angustias financieras y drásticos recortes de fondos públicos para investigación, este proyecto tiene como objetivo descubrir cómo funciona el cerebro, mediante el modelado y simulación de millones de conexiones neuronales y el uso y desarrollo para ese estudio de nuevos métodos de supercomputación.

Según se presenta, un objetivo adicional es la creación de un sistema dinámico, inteligente, que tendrá acceso a una base de datos con información de todas las publicaciones de relevancia en la investigación en neurociencias, automáticamente seleccionados de la literatura existente mediante técnicas de extracción de información y minería de textos. 

Al acceder a este sistema, los investigadores podrán encontrar todo el conocimiento relevante publicado sobre el cerebro y utilizarlo para construir sus propios modelos cerebrales. 

 

El cerebro no es como un ordenador 

¿Mi opinión? A pesar de que podrá ser un interesante avance construir simulaciones de millones de neuronas su interés será sólo relativo si esa simulación es sólo parcial o sólo aproximada. Una cuestión fundamental previa es poder construir un modelo y simulación detallada y precisa de sólo unos grupos de neuronas. 

Una vez que conozcamos en profundidad cómo las neuronas almacenan, transmiten, codifican e interpretan la información (y en última instancia, cómo la información es codificada, transmitida y reconocida entre dos neuronas), el proceso de descubrimiento realizado "de abajo arriba" se convertiría en una cuestión factible. 

John von Neumann señalaba, pocas semanas antes de su muerte, varias ideas publicadas en su libro póstumo "El ordenador y el cerebro" (1958). 

Por ejemplo, cómo el tratamiento de la información y la "lógica" del cerebro son totalmente diferentes a los de los ordenadores --con frecuencia llamados "ordenadores von Neumann", por haber sido él mismo el que diseñó el modelo lógico y su arquitectura teórica. 

Del mismo modo, Claude Shannon, el fundador de la moderna teoría de la comunicación --también conocida como Teoría de la Información de Shannon --, siempre negó la posibilidad de que su teoría fuese útil para comprender cómo la información se codifica y se transmite en los seres vivos. 

No sorprende que las investigaciones realizadas con el uso de la teoría de Shannon para descubrir el código genético en la década de 1950 fracasasen. 

Mientras que el uso de esta teoría en los ordenadores --los conocidos "bits" incluidos--, ha revolucionado el manejo de información y conocimiento humano, nos ha sido de relativa poca utilidad para ayudarnos a entender los procesos de manejo de información en el interior de los propios seres vivos y dar sentido a los muchos tipos de "información" que reconocemos entre los humanos. 

Sin embargo, esa dirección de "abajo-arriba" no será suficiente para comprender procesos complejos a un nivel neuronal más alto, considerando grupos numerosos de neuronas, tales como los de la memoria a corto plazo y largo plazo, el razonamiento, el procesamiento del lenguaje, la interpretación de imágenes, y otras funciones básicas del cerebro. Incluso la conciencia.