16 FEB 2014 | NOTA DE INTERÉS

El dormir bien influye en el trabajo

Uno de los secretos para trabajar correctamente durante el día es alcanzar el equilibrio; se deben dedicar ocho horas al trabajo, ocho a disfrutar y ocho a descansar.

Muchas veces el desgano laboral viene directamente relacionado con el mal dormir. El cuerpo de los seres humanos funciona como la más sofisticada de las computadoras, cualquier cosa que esté dañada o mal cuidada puede influir en su mal funcionamiento, por esa razón, siempre hay que poner atención a las señales que entrega el organismo.

Gran parte de los adultos necesita alrededor de ocho horas diarias de disfrute, ocho de trabajo y ocho horas de sueño. Aunque algunos requieren más que el promedio o menos para sentirse descansados. 

Según estudios se ha concluido que el sueño limpia la memoria a corto plazo, lo que entrega un nuevo espacio para más información. Por eso, se ha manifestado que no descansar como es debido aminora la facultad de asimilar conocimientos en casi un 40%. 

La falta de horas de sueño trae consecuencias que son notorias durante el día: dormitar en todo momento y en todas partes, cambios repentinos de humor, tristeza, irritabilidad, actitud pesimista, aumento de estrés y ansiedad, son todos síntomas que perjudican al trabajador, ya que su cuerpo no está rindiendo como debiese.

En términos laborales la persona se vuelve menos precisa, reacciona y actúa más lento. Pueden llegar a tal nivel las consecuencias de un mal dormir que pudiese provocar una alteración en el habla, dificultad para aprender, crear y resolver problemas, inclusive se ha señalado que muchos accidentes laborales se deben por esta razón.

Hay personas que duermen muchas horas pero al despertar se sienten igualmente agotados, eso se debe a que no se está descansado realmente. El poseer una mala calidad de sueño, es más común de lo imaginado, esto se debe a que los cuerpos no logran un sueño profundo que les permita acabar con el agotamiento. El estrés, los malos hábitos y los cambios de horario son algunas de las razones de los trastornos relacionados con el sueño. 

Existen algunos sencillos consejos que pueden combatir el mal dormir:

• Tener un horario regular, acostarse y levantarse a la misma hora cada día es muy bueno, ya que se crea un hábito, el cual el cuerpo obedece.

• Evitar comer cenas pesadas, bebidas energéticas o que contengan cafeína antes de dormir.

• Es bueno ventilar el dormitorio antes de dormir, cambiar las sabanas y usar aromas relajantes, esto ayuda a estimular el sueño.

• Hay que optar por ropa cómoda para ir a la cama, con buenos materiales, que permita el movimiento durante el sueño.

• En lo posible dejar el celular apagado o lejos, porque es un gran distractor del sueño.

• Un buen ejercicio es tratar de concentrarse al momento de acostarse; evitar buscar soluciones a los problemas.

• Es muy efectivo meditar unos minutos antes de dormir.