18 DEC 2015 | Artículo destacado

El camino para convertirse en mediana empresa

Tips para profesionalizar el negocio.

Alba Casilda/Grandes Pymes

Para profesionalizar el negocio, las compañías pueden establecer alianzas con socios que les ayuden a alcanzar sus nuevos propósitos. Deben estar preparadas para atender a las necesidades financieras y administrativas.

Fersay, tienda de pequeño electrodoméstico y recambios, lleva 35 años en el mercado y en los últimos ejercicios ha experimentado un crecimiento. Con más de 50 empleados cuenta con 26 franquicias en diferentes ciudades españolas. La clave ha sido crear un proyecto de futuro, sin prisas por el éxito. Eso les ha ayudado a adaptarse a las variaciones de la industria, a conseguir un buen posicionamiento y convertirse en una mediana empresa.

Las alianzas y colaboraciones entre pequeñas empresas son una vía para que ese crecimiento sea más sencillo. Un socio como acompañante del nuevo proyecto ayuda a sumar fuerzas, ya que se combinan los recursos de ambas empresas. Por ejemplo, se puede acceder a la tecnología y a los clientes del nuevo compañero para irrumpir con más fuerza a un mercado mayor.

Este tipo de uniones resulta muy útil cuando un negocio desea expandirse geográficamente. Se puede realizar a través de una sociedad conjunta o crear una joint venture con una compañía local, ya que ayudará a conocer las peculiaridades legales y culturales de la nueva área.

El directivo debe ser consciente de que acceder a estas subvenciones exigirá una gran transparencia. Deben detallar a la institución la información sobre el proyecto. Por ejemplo, la inversión que se requiere, plazos de devolución y beneficios esperados. Esta transparencia será mayor si se desea dar el salto al mercado bursátil como el MAB. Éste es otra vía de financiación dirigida a empresas medianas en fase de expansión. En él, pueden cotizar estas firmas, colocar parte de su capital y así conseguir liquidez y nuevos inversores.

Innovación: Los cambios tecnológicos, organizativos y comerciales son tres áreas clave para que una empresa sea novedosa. Una de las más complicadas es la dedicada al desarrollo y mejora de los productos. Pero es la que a la vez da más valor añadido a la compañía.

Crear un departamento de innovación y destinar parte del presupuesto a su desarrollo es esencial para incrementar la calidad de la producción y que ésta se adapte al nuevo público.

Por ejemplo, una bodega que quiera introducir cambios en sus vinos, tendrá que potenciar su departamento de innovación para tener más control sobre aspectos como el sabor, la textura y el aroma.

Los negocios pueden encontrar apoyo en clusters o asociaciones que se dedican cada vez más a desarrollar proyectos tecnológicos y de investigación para mejorar los procesos de producción de las pymes.

Gestión: Aunque la complejidad de la empresa en sus exigencias fiscales y administrativas va incrementando con su tamaño, la mayor dificultad se presenta en la gestión. La dirección debe acompañarse de un equipo que le ayude en la toma de decisiones y saber delegar en cada uno de los departamentos.

Es imprescindible iniciar procesos de formación para conseguir que los antiguos empleados se adapten a los nuevos requerimientos. Es habitual una mayor exigencia de idiomas y otras competencias necesarias para actuar en un entorno más complejo, internacional y multilocalizado. También se les debe preparar ante la incorporación de nuevos trabajadores para que colaboren en su integración y que así sea más fácil crear un equipo bien organizado y coordinado.

Para conocer más de este colaborador visita: www.grandespymes.com.ar