17 SEP 2015 | ARTÍCULO

Cuidar el medio ambiente está de moda

Alentadas por los paradigmas del consumo responsable, cada vez más personas tienen en cuenta el impacto socio-ambiental de las prendas que eligen.

Cortesía / ConnectAmericas 

Un nuevo paradigma de moda sustentable abre mercados y oportunidades para la industria textil de la región. Aprende sobre este nuevo nicho de oportunidad y otras tendencias de la industria en la Comunidad de Negocios del Sector Textil, Vestimenta y Moda. En ella también podrás explorar oportunidades de negocios y conocer sobre los recursos de apoyo empresarial disponibles para el sector.

El consumo responsable es aquél que no solo tiene en cuenta la calidad y el precio de los bienes y servicios que se adquieren, sino también cómo se elaboran y su impacto ambiental y social, en busca de valores como el comercio justo, la ética y el cuidado de la naturaleza. La industria textil no es un territorio ajeno a este paradigma y cada vez más empresas, diseñadores y pequeños productores se preocupan por crear prendas bajo estos lineamientos.

La moda eco o sustentable contempla el ciclo del producto desde la elección de las materias primas, el diseño, la calidad de vida de los proveedores, el transporte, hasta la elección del espacio donde se muestran los diseños y el destino final de los mismos. En general son prendas más duraderas por la calidad de confección, lo que lleva a reducir la frecuencia de compra. No sólo incluye confecciones a base de cultivos orgánicos, sino también de productos recuperados, reciclados y prendas vintage. Para el packaging, se alienta el uso de bolsas de papel reciclado o alternativas ecológicas.

De acuerdo a la Declaración oficial de Naciones Unidas con motivo de la Cumbre de la Tierra de 2002, una de las principales causas de que el medio ambiente se sigue deteriorando son las “modalidades insostenibles de consumo y producción”, particularmente en los países industrializados. En este sentido, hace un llamado a revisar estas modelos insostenibles, recurriendo a modelos de consumo responsable.

La producción textil tradicional genera un impacto ambiental importante, ya sea por los materiales que se utilizan para su fabricación (nylon, poliéster, rayon, etc.) como por los colorantes. La moda sustentable, en cambio, proviene de cultivos sin pesticidas ni tóxicos agresivos para el planeta, se preocupa por el comercio justo teniendo en cuenta a los trabajadores, y evita los productos animales o los utiliza de manera consciente.

Bajo la consigna "¿Quién hizo mi ropa?", el Fashion Revolution Day que se celebra cada 24 de abril, busca generar conciencia sobre estos nuevos patrones de consumo y recuerda la tragedia en la que murieron 1.133 personas y más de 2.500 resultaron heridas al colapsar una fábrica textil en Bangladesh.

Existen nuevas iniciativas y marcas mundialmente conocidas como Levi’s, Nike o Adidas que ya incorporaron materiales biodegradables en sus prendas o confeccionan camisetas de fútbol a partir de PET reciclado. Y aunque todavía es algo incipiente, también desde la región hay empresas y diseñadores que avanzan en esta dirección. El dúo Cavalera y Ronaldo Fraga de Brasil; Carlos Valenzuela, Isabel Henao, Adriana Santacruz y Kaftan de Colombia; Trista de México; y Meche Correa, Jorge Luis Salinas y Susana Piqueras de Perú, son algunos de los nombres que aparecen en publicaciones especializadas.

En Uruguay, en la última edición de MoWeek (semana de la moda en Montevideo) tuvo su espacio Dominga, una marca que ganó el premio a la mejor colección realizada con materiales sustentables en Mittelmoda, Milán. También se presentó con una línea orgánica, hilada a mano, Manos del Uruguay, una organización que emplea artesanas de zonas rurales. En tanto que en Argentina, hasta grandes jugadores como los supermercados Walmart incluyeron en su oferta textil algunos productos sustentables.

 

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