29 APR 2016 | Artículo de interés

Cuatro formas de responsabilidad social

Áreas de oportunidad para las empresas.

La Responsabilidad Social Corporativa, es confundida cuando las empresas no saben identificar de qué manera se pueden volver responsables y consideran que todas las “buenas acciones”, se pueden asemejar a esta iniciativa.

Por ello, a continuación se presentan cuatro tipos de responsabilidad y las acciones que se toman para lograrla:

Responsabilidad comunitaria: las empresas forzosamente están rodeadas por la sociedad, y es ésta la que decide de qué manera se da su crecimiento. Si las empresas contribuyen al desarrollo positivo de las comunidades en las que se encuentran, la empresa también se ve beneficiada con el apoyo social; algunos ejemplos de esto son conseguir una mejor imagen pública, su prestigio comunitario se incrementa y su entorno social más inmediato se torna en un sólido aliado. Mientras más beneficios aporten las empresas a la sociedad, mejor será el apoyo que reciban.

Responsabilidad con el medio ambiente: es importante no confundir con sustentabilidad, que es  satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin afectar las posibilidades de las generaciones venideras. Por ello, ser responsable con todas las actividades empresariales tiene un impacto sobre el medio ambiente. Desde la obtención de materias primas hasta la distribución de los productos, pasando por su fabricación. Para ser responsable con el medio ambiente hay que optimizar en lo posible los recursos utilizados y tratar de minimizar el impacto con acciones que reflejan beneficios, por ejemplo ahorrar energía y dar mayor importancia al cuidado de recursos.

Responsabilidad respecto al mercado: para lograr que una empresa destaque es importante tener una imagen positiva con el público meta. Los clientes son los actores directamente afectados por la actividad de las compañías. Es responsabilidad de las empresas mantener estándares de calidad en sus productos y servicios, aportando políticas de transparencia para que el mercado tenga plenas garantías de ello.

Responsabilidad en el ámbito laboral: no se puede trabajar con el entorno, sin antes beneficiar al núcleo de la empresa. Medidas encaminadas a conciliar el trabajo y la familia, ofrecer cursos y actividades de formación, reducir las horas extra o mantener un trato cordial y respetuoso en todos los aspectos son medidas empresarialmente responsables para la plantilla laboral, que darán como plus un mejor desempeño empresarial.

Teniendo en cuenta estas cuatro formas de hacer responsable a una empresa, será más sencillo dirigir a la compañía hacia el rumbo que deberá tomar para ser un modelo a seguir.