12 SEP 2013 | NOTA DE INTERÉS

Correos electrónicos confiables

Los correos electrónicos pueden convertirse en un puente efectivo para realizar fraudes. Por eso, hay que tomar el resguardo adecuado para no ser una víctima más.

Aunque puede parecer un hecho aislado, los fraudes que se realizan por medio de los correos electrónicos existen. El llamado “delito cibernético” es efectuado a través de crackers (personas que rompen algún sistema de seguridad virtual, éstos pueden estar motivados por diferentes causas, entre las que se encuentra; conseguir dinero de terceros) o por simples delincuentes, que sin muchos conocimientos tecnológicos logran engañar a los cibernautas. Ambos son una real amenaza para la seguridad de las personas y organizaciones, por lo que es recomendable tomar las precauciones correspondientes. 

El robar la identidad (“phishing”) es un modo de fraude por correo electrónico que utiliza como asidero el engaño, por medio de la  revelación de los números de tarjetas de crédito, seguridad social, identificación personal (PIN), claves de cuentas bancarias y demás información privada. La mayoría de estas estafas comienza con un mensaje de correo electrónico conteniendo un enlace a un sitio de Internet falso, parecido al original. 

El que la victima intercambie de manera virtual información con los delincuente es más común de lo imaginado en este tipo de delitos, debido a que la documentación que reciben las personas por correo electrónico aparenta ser la oficial, ya que los delincuentes trabajan en la replicación de logos, diseño y colores corporativos de bancos o instituciones con reputación, con el fin de solicitar claves, traspaso de información o transferencia de dinero.

Una de las artimañas que se repite, por parte de los malhechores, es el envío de tentadores mensajes, los que encumbren las intenciones fraudulentas, por medio del ofrecimiento de concursos o premios; se capturan la atención de las personas, quienes son capaces de entregar toda la información que necesitan los delincuentes para hacer efectivo el delito gracias a la información otorgada a través del correo electrónico.

Cómo combatir del robo de identidad ("phishing"):

• Considerar sospechosa toda solicitud de información personal por correo electrónico.

• No responder a esos mensajes de correo electrónico ni ingresar información en sitios web dudosos.

• Verificar la legitimidad de la solicitud de información poniéndose en contacto con el número telefónico al reverso de la tarjeta de crédito

• Denunciar  los mensajes de correo electrónico o sitios web sospechosos ante su institución financiera.

En definitiva, la seguridad de los correos electrónicos radica en gran sentido en la habilidad que poseen los usuarios a la hora de administrar sus contraseñas, siendo como regla primordial: nunca revelar información confidencial por más convincente pueda parecer el sitio u oferta que llega por correo electrónico. 

 

Fuente informativa: "Security Sence", sitio en línea sobre seguridad financiera y personal, desarrollado por Visa Inc. con fines educativos. Si deseas leer más información relacionada haz clic aquí.