30 NOV 2015 | Artículo de interés

Consejos para administrar el tiempo laboral

Y lograr ser un exitoso emprendedor.

Por Ana Bulnes/Grandes Pymes

Cualquiera que haya dado el paso y se haya hecho emprendedor lo habrá notado. De pronto, sin saber muy bien cómo, los días parecen tener menos horas. Acabas siempre trabajando de más, cancelando citas profesionales o personales porque no te da tiempo a ir, llegando tarde a todas partes, con esa sensación de que nunca, nunca, acabas un día con la sensación de haber hecho todo lo que tenías que hacer. Siempre hay más, siempre con retraso.

¿Cuál es el problema? ¿De verdad hay tantas cosas que hacer? Eso nadie lo duda, pero es posible también que no te estés organizando bien. Aquí van 5 consejos de gestión de tiempo para emprendedores:

1. Elaborar una lista de tareas.

Para organizarse, es clave tener claro qué es lo que hay que hacer y, para eso, lo mejor es siempre sacar las cosas de la cabeza y plasmarlas en papel.

Mantén una agenda actualizada y, cada día, haz una lista de tareas realista. ¿Cuánto tiempo te lleva hacer cada cosa? Apunta las tareas, prioriza de más a menos importante, y reparte el tiempo que tienes entre ellas. Cada vez que empieces una de ellas, ten siempre en cuenta a qué hora debes acabar, lo que te ayudará a trabajar al ritmo adecuado. Y, cuando acabes, tacha la tarea, que es lo mejor de estas listas.

2. Fuera distracciones.

Internet es un mundo infinito, lleno de información que en muchos casos es imprescindible para tu trabajo. Pero también es probable que al menos la mitad de ese tiempo que pasas navegando cuando deberías estar trabajando estés en realidad en una espiral deprocrastinación.

¿Cómo evitarlo? Dosificando el tiempo en redes sociales (¿qué tal diez minutos de premio al acabar una tarea?), deshaciéndote de notificaciones o incluso fijando un momento semanal para leer todos estos artículos sobre gestión de tiempo que en realidad hacen que no trabajes.

3. Enfocarse.

Se ha demostrado científicamente que hacer varias cosas a la vez no es tan práctico como se creía: al intentar centrarse en varias cosas, al final es muy difícil hacer cada una de ellas o, por lo menos, hacerlas bien. La multitarea daña no solo a la calidad final del trabajo, sino también a la productividad, así que, si es posible, ve una a una. Acabarás antes y lo harás mejor.

4. Delegar y externalizar.

Si después de hacer esa lista de tareas realista, de trabajar sin distracciones y multitarea, el día sigue teniendo demasiadas pocas horas para todo lo que te queda por hacer, es el momento de aceptar que es demasiado. Hay más personas en el mundo, ¿de verdad es imprescindible que todas esas tareas las hagas tú? Confía en el equipo y delega en ellos algunas de esas cosas. Si aun así no es suficiente (o no tienes equipo, que podría ser), plantéate externalizar algunas de esas tareas.

5. Aprender a decir “no”.

¿Son todas esas cosas que tienes que hacer realmente necesarias? ¿Hay entre tu lista de tareas cosas que hayas aceptado por compromiso? Está muy bien ayudar a otras personas o presentarse voluntario para realizar alguna tarea, pero solo si de verdad tienes tiempo para hacerlo. No pasa nada por decir “no” de vez en cuando.

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