04 JUN 2013 | MI NEGOCIO

Cómo ver a la competencia

Diferenciarse en un mercado donde cada vez hay más de lo mismo, no es una tarea tan fácil.

Que muchos digan: todo está inventado, no quiere decir que los microempresarios deben tener empresas iguales a las de la competencia. La competitividad es grande y siempre va en aumento, por esa razón, adaptarse y responder de manera certera a lo que demandan los clientes es muy importante, ya que siempre el “rival” está al acecho de ganar terreno.

Es importante dimensionar el nivel de competencia al que se somete la Pyme, más aún si se desea posesionarse en el mercado. Hacer éste ejercicio entrega un indicador muy útil para la empresa.

Una vez identificada la competencia hay que descubrir las debilidades de ésta, así proporcionar servicios o productos adecuados. Al momento de hablar de medianas o pequeña empresas existe un punto muy importante que atacar, se trata de la diferenciación, hay que luchar por tener características propias, así sobresalir frente al rival, hay que trabajar porque el negocio sea atractivo e interesante, ya que esto a la larga atraerá más público y, finalmente ser preferido por sobre el otro.

Es común ver a emprendedores dedicados a temas ligados con la gastronomía, en éste rubro la competencia es amplia, por eso, destacar en aspectos como: limpieza, cordialidad, decoración o promoción es algo completamente decidor, porque estos detalles son de rápida “absorción” por parte de la gente. La mejor manera de ganarle a la competencia es ser diferente a ella, lo que es todo un desafío, si se piensa que son del mismo rubro, pero nada es imposible de lograr.

Es de gran utilidad:

1. Preguntarse quiénes son la competencia y qué están haciendo para atraer clientela. Es crucial conocer fortalezas y debilidades del rival.

2. Preguntarse qué se puede ofrecer y que los demás no puedan entregar.

3. Recoger la opinión de los demás acerca del negocio es muy bueno para saber qué es lo que la gente quiere, de este modo, seguir creciendo en el tiempo.

4. Desarrollar una estrategia de valor y mantenerla.

Para que el negocio crezca y deje atrás a la competencia, hay que pensar más allá que fabricar y, luego, capturar clientes, se deben detectar los vacíos en el mercado para innovar en productos y proponer experiencias de compra. Resulta casi imposible encontrar un negocio que no tenga competencia. Se vive en un mundo competitivo donde el mercado es muy amplio, pero invadido. Por esa razón es muy importante saber lidiar con los competidores y trabajar en la conformación de clientela.