29 AUG 2018 | Artículos de interés

¿Cómo priorizar y organizar tus actividades?

Para organizar las actividades de tu día a día es clave aprender a gestionar los deberes, analizarlos y priorizarlos.

Para implementar esta nueva visión profesional te sugerimos iniciar tu día siguiendo los siguientes pasos:

Organiza tu espacio: Llegar al trabajo es un momento crítico del día, pues en ese momento se establecen los ánimos que nos acompañarán el resto del día; por lo tanto, esfuérzate por mantener un espacio de trabajo ordenado, con los materiales necesarios a la mano y del que puedas disponer en cualquier momento.

Ponte cómodo: Una vez organizado, establece un ambiente que te motive a trabajar y dar lo mejor de ti: ordena tus herramientas de trabajo, busca un asiento cómodo, acerca algún refrigerio que te ayude a sobrellevar el momento, y escucha tu música de concentración favorita.

Identifica posibles distractores: También es crucial que reconozcas los posibles distractores del día para que, conscientemente, los evites. En este caso puedes buscar una sala de trabajo más aislada, recurrir a tus audífonos o establecer tiempos específicos para atender tu celular o tus redes sociales, por ejemplo.

Revisa la lista de pendientes: Intenta distribuirlos a lo largo del día y optimizarlos en la medida de lo posible. Procura hacer esta revisión en la tarde o la noche anterior, así tendrás una idea más clara de los pendientes y del ritmo que podrías tener al día siguiente.

Analízalos: Presta atención especial a cada tarea para conocer las aptitudes y materiales que te exigirán. Considera tiempos promedio de realización, nivel de concentración requerido, miembros de equipo involucrados y herramientas de trabajo. Posteriormente, concede valores de prioridad según tus necesidades y las labores que desempeñes.

Establece objetivos: Es importante que cada actividad tenga una razón de ser en el panorama general, y asignar objetivos a estas te permitirá conocer su verdadero valor dentro del negocio.

Ordena las actividades: Teniendo claro el valor y razón de las tareas, te será más sencillo organizarlas y consolidar una agenda del día. No olvides integrar momentos de descanso en la misma, estos son necesarios para distraer la mente y cuerpo, así como para incrementar la concentración y productividad.

Aprecia tus logros y continúa: Contemplar cada actividad lograda y permitirte algún aliciente por ello, acentuará tu motivación para permanecer en la marcha y evitar entrar en un ejercicio monótono.