31 AUG 2015 | NOTA DE INTERÉS

Ademanes a la hora de una entrevista

Los gestos hablan por sí solos, por eso se debe tener cuidado de cómo se utilizan al momento de estar siendo evaluados. 

 

Cuando se recurre a una entrevista laboral la tensión se siente por parte del postulante, ya que al ser evaluado, el ser humano experimenta inseguridad que se refleja, no solo en el lenguaje verbal, si no que también en el lenguaje corporal. Cosas como lo son: la postura del entrevistado, la manera de sentarse o la forma en la que saluda hablan por si solos, lo que entrega una abundante información de la persona.

Se debe explicar que dentro del lenguaje corporal se engloban 2 modalidades independientes: las posturas abiertas y las cerradas. La primera involucra todo aquello en donde no hay barreras de espacio, como lo son: estar con los brazos abiertos o incluso las piernas. Contrario a esto, estas mismas partes del cuerpo se volverían en posturas cerradas al tratar de poner un límite hacia nuestro interlocutor, por ejemplo, cruzar los brazos (o las piernas) cuando se está  hablando con alguien. 

Es muy probable que en más de una ocasión, has estado narrando alguna experiencia de manera muy entusiasta, sin embargo, la persona que "escucha atentamente" comienza a cruzar sus brazos, o a llevarse sus manos por la cara de manera constante, e incluso, comienza a tomar una posición corporal donde poco falta para que esté acostada. Los signos que entrega la persona pueden indicar lo anterior.

Por lo anterior, es preciso que analices muy bien los movimientos debido a que comunican diferentes emociones que pueden ir en contra del proceso de selección o a favor:

Lo sí se debe practicar

un porales que develanechosentor la constumbre de estar narrando algque comunican diferentes emociones que pueden ir en contra

Cercanía y conexión: Al momento de saludar, es preciso inclinar el cuerpo hacia adelante (esto se traduce como que se posee una personalidad atenta y abierta a la socialización).

Cuando se tiene que estrechar la mano, es recomendable que el saludo sea firme, apretando lo suficiente y sin utilizar mucho la fuerza (lo que transmitirá seguridad, confianza y cierta calidez).

Un acto muy recomendable es tener la costumbre de sonreír al reclutador (de manera discreta) al verlo por primera vez, siempre mirando al frente de manera firme y a los ojos, para anticipar el saludo.

Es importante sabe que la postura correcta al sentarte debe ser erguida, sentándote en el centro y fondo de la silla, conservando brazos y piernas abiertos y colocados naturalmente en sus soportes. 

No poner en práctica

Generar límites de espacio: El retroceder el cuerpo (ir hacia atrás), dejando solamente la mano enfrente o girarse tratando de evitar la cercanía con el reclutador, son hechos corporales que representan rechazo, desconfianza e inseguridad.

Se debe tomar en cuenta que la persona que entrevista no es como un amigo o conocido más, por lo que es pertinente evitar llegar con euforia a saludarlo e incluso a darle una palmada en la espalda.