23 OCT 2015 | Artículo

7 claves para entender la base de la pirámide en América Latina y el Caribe

Se trata de una población más urbana, conectada, con mayor poder adquisitivo y educación.

Cortesía / ConnectAmericas

Se le llama base de la pirámide al conjunto de consumidores que actualmente representan el 70% de la población de América Latina y el Caribe, unas 405 millones de personas que significan un mercado de más de US$ 750.000 millones anuales. Esto presenta una oportunidad inmensa para las empresas interesadas en atender a dichos consumidores, para los inversores visionarios y para los emprendedores.

“Lo que denominamos la base de la pirámide no constituye un grupo social estático. Son ciudadanos con necesidades insatisfechas, pero que también conforman un segmento dinámico de la población con ambiciones, preferencias y prioridades en evolución”, dijo el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.

A continuación te presentamos algunas de las claves para entender la base de la pirámide en nuestra región, de acuerdo a un informe realizado por el BID: “Un mercado creciente de US$750 mil millones: Descubriendo oportunidades en la base de la pirámide de América Latina y el Caribe”.

Composición: La base de la pirámide está compuesta por hogares cuyos miembros cuentan con ingresos de hasta US$ 10 diarios per cápita y representan alrededor del 70% de la población de la región, o sea, 405 millones de personas. Tres cuartas partes están en zonas urbanas y tienen acceso a servicios básicos, incluidos agua y electricidad.

Heterogeneidad: La base de la pirámide no es un bloque monolítico de millones de personas con iguales demandas y aspiraciones. Están aquellos que viven con menos de US$4 al día, los pobres, que no cuentan con los recursos ni capacidades suficientes para satisfacer sus necesidades actuales. Quienes viven con entre US$4 y US$10 al día, llamados vulnerables, pueden satisfacer algunas necesidades y están a un paso de alcanzar la clase media.

Gasto discrecional: La base de la pirámide tal como la conocíamos diez años atrás, ha cambiado drásticamente. El crecimiento de la región entre 2000 y 2013 tuvo efectos positivos en el ingreso y bienestar de las personas de la base de la pirámide.  La mayoría de las personas de este segmento tuvo un aumento en su poder adquisitivo y por tanto el gasto en bienes y servicios discrecionales se incrementó un 33% entre 2000 y 2010.

Migraciones: Entre 2000 y 2010 se registró un aumento del 2% anual en los ingresos per cápita de la base de la pirámide, lo que se contrapone con el de la población total, que se mantuvo relativamente constante. Se espera que esta tendencia continúe y que haya cada vez más hogares pasando a la clase media. Se calcula que para 2020 la población de la base de la región va a haber disminuido un 6% debido a estas migraciones. Sin embargo, el mercado seguirá creciendo en términos netos, ya que se prevé un aumento en el promedio de ingresos de al menos un 10%.

Mercado: Es doblemente atractivo pues al tiempo que su tamaño y el poder de compra de la población aumentan, una porción de la población que estaba en la base de la pirámide entrará a la clase media. Las empresas que logren fidelizar a los clientes del segmento, se beneficiarán con la mejora de su desarrollo económico. Además se observan similitudes en los patrones de consumo de ambas clases.

Gastos: La gran mayoría de los hogares de la base de la pirámide cuentan con acceso a electricidad (90%) y agua corriente (87%). El creciente acceso a servicios públicos básicos se tradujo en un aumento en compras de electrodomésticos entre los años 2000 y 2010, tales como televisores (17%) y refrigeradores (18%). Solo gastan alrededor del 27,5% en alimentos; el resto de los ingresos se utiliza para satisfacer una variedad de deseos y necesidades que van desde la vivienda y el transporte hasta el entretenimiento y la educación.

Hogares: Son familias que se asemejan cada vez más a la clase media. Tienen menos miembros (4) y el promedio de edad ha aumentado (28). Están mejor formadas que antes en términos educativos y tienen cada vez más expectativas sobre futuros logros académicos y la salud

Hoy en día las oportunidades de mercado en la base de la pirámide en América Latina y el Caribe son mucho más prometedoras que hace tan solo cinco años. Al mismo tiempo, los consumidores están evolucionando, sus preferencias de compra están cambiando y se están diversificando. Están más dispuestos a gastar dinero en un creciente conjunto de necesidades y deseos insatisfechos. Es el momento ideal para que las empresas definan su posición en este mercado en expansión.

El sector de Oportunidades para la Mayoría (OMJ por su sigla en inglés) del BID promueve y financia soluciones de mercado y modelos de negocios comercialmente viables para la base de la pirámide en América Latina y el Caribe.

Este artículo es una cortesía de ConnectAmericas. Para más información ingresa a www.connectamericas.com/es/